-¡Guerra (clamó un profesor)
a la manuelense banda!-
-¡Guerra!- grita otro que anda
haciéndose el superior.
Y cual si fuera un honor,
todos, con saña cruel,
han escrito en su cartel
esta frase tremebunda:
“¡Guerra, guerra, y que se hunda
esa Banda de Manuel!”
Hui comença el certamen de bandes Ciutat de València i considere curiós compartir este document. La meua mare, com qualsevol mare, guarda tot l’inimaginable i així, no fa molt temps vaig descobrir esta xicoteta joia. Es tracta d’un text en forma de poesia que com diu el títol està dedicada al poble de Manuel i la seua banda, i que va ser llegida després del banquet celebrat a Les Salines allà per l’any 1931, aproximadament. Transcric el text íntegrament però primer us pose en situació. La banda de Manuel va participar en un concurs a Xàtiva però es fa al·lusió a la seua participació en el certamen de València de 1927 on van tocar «France» com a obra lliure. (però eixa història mereix una entrada per si sola). Desconec qui era Joaquin Lemos. Moltes coses no han canviat tant, entre elles la disconformitat amb les decisions del jurat quan són en contra.
AL PUEBLO DE MANUEL Y SU BANDA
Poesía leída después del banquete celebrado en “Les Salines” conmemorando la descarada parcialidad del Jurado en la Fiesta del Pasodoble celebrada en Játiva.
Oigo, Manuel, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que por causa de un entuerto
vocifera la opinión.
Por doquiera se oye el son
de alabanzas merecidas,
a voz en grito tenidas
por toda clase de gente,
que proclama muy ferviente
tus victorias obtenidas.
Lloras porque no te dieron
el premio que mereciste,
y tú poseer creiste
porque mucho te aplaudieron.
Los mismos que te temieron
tratan de desprestigiarte,
y haciendo por despeñarte
y burlando a la opinión,
otorgan el galardón
haciendo mofa del arte.
Siempre en lucha desigual
cantan tu invicta arrogancia
tu interpretación de “Francia”
en Concurso Regional.
En aquel gran festival
que yo con cariño añoro,
sonó “La Torre del Oro”
con tanta melódica, tanta,
que el público se levanta
en un aplauso sonoro.
¡Y aún hubo un pobre jurado
que osó profanar tu nombre!…
Permíteme que me asombre
de todo lo allí pasado.
Si ellos te han menospreciado,
puedes muy fuerte decir
que cuando quieran oir
música como está escrita,
bien poco se necesita,
pueden a Manuel venir.
-¡Guerra (clamó un profesor)
a la manuelense banda!-
-¡Guerra!- grita otro que anda
haciéndose el superior.
Y cual si fuera un honor,
todos, con saña cruel,
han escrito en su cartel
esta frase tremebunda:
“¡Guerra, guerra, y que se hunda
esa Banda de Manuel!”
La Virgen, con patrio ardor,
ansiosa salta del lecho,
y desde el niño de pecho
hasta el viejo labrador,
todo el pueblo, con amor,
a su Banda glorifica,
y le ayuda, y bien se aplica
por hacer cuan puede y más,
diciéndole así: ¡jamás
te olvida tu patria chica!
Y empieza a oírse los sones,
y el viejo Nelet se crece,
y la Musical parece
un vivero de ilusiones.
Hay muy buenas intenciones,
las academias abundan.
Todos los músicos fundan
su ideal en tocar bien,
y por doquiera se ven
ansias que en tal fin redundan.
¡Noble banda de Manuel
que siempre tuviste mucha
gala en presentarte a la lucha
sin mentir en tu papel;
sigue tu consigna fiel,
sé modesta y no altanera,
pues siendo de esta manera,
con Godofredo y su arte,
ya no volverá a pisarte
otra Banda forastera!
JOAQUÍN LEMOS (Fecha aprox.1931)